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          ROMERÍA AL SACROMONTE

       La fiesta de San Cecilio congrega en Valparaíso a miles de personas
          6/2/2005- 18:10- Sociedad
   El Ideal de Granada
       GRANADA      LOCAL     7 de febrero de 2005
      La amenaza de lluvia y el frío deslucen la romería de San Cecilio
     

                    Víctor Corcoba Herrero, escritor granadino   Unirse en vida y hacer vida, reunirse                      Pensad que somos hermanos en busca
   y abrirse al universo, y ser del mundo,                         de cielos, reflejo de la verdad,
   coronar hasta el mínimo segundo                                 donde la luna virtuosa rebusca 
   los máximos labios en desvivirse.
                                                                                      los soles que viven en la piedad.
   Sentir al ajeno y no resentirse,                                      De nada sirve el mar que nos ofusca,
   fiarse y refugiarse de amor fecundo,                             si se ahoga la confraternidad.
                      ante lo aterrador y tremebundo                                         -Víctor Corcoba Herrero-
                      de penar y con la pena morirse.                                      E-Mail: corcoba@telefonica.net
    
Domingo, 1 de febrero de 2004     SANTORAL: Santos: Brígida, Veridiana, Cecilio, Severo, Pablo e Ignacio.
LOCAL
GRANADA
4.000 salaíllas, 1.150 kilos de habas y 30 arrobas de vino para festejar hoy a San Cecilio
El Ayuntamiento espera que más de 6.000 personas acudan a celebrar la tradicional romería del Sacromonte
J. E. GÓMEZ/GRANADA
ACTOS
F 12,00 horas: Actuación de la Banda Municipal de Música en la puerta de la Abadía y comienzo del oficio religioso.

F 13,00 horas: Actuación del Grupo Municipal de Bailes Regionales.

F 13,45 horas: Grupo de Baile de la Asociación de Vecinos de Zaidín.

F 14,30 horas: Grupo de Baile de la Asociación e Vecinos de Joaquina Eguaras.
Todo comenzará a las 11,30 de la mañana de hoy. Granada conmemora el día de su patrón San Cecilio. La Abadía del Sacromonte y sus alrededores se convertirá en el punto de encuentro de más de 6.0000 personas (esa es la cifra que se congregó el pasado año), para participar en una fiesta que tiene, como centro de atención, el baile, la convivencia y el consumo de la tradicional salaílla acompañada con habas frescas, vino de la tierra y mucho humor.

El Ayuntamiento, a través de la concejalía de Cultura, pretende que la fiesta sea todo un éxito y que se mantenga la tradición. A partir de las 12,00 horas, confirma Jesús Aguilera, el responsable de que todo esté a punto, se comenzarán a repartir salaíllas, platos, vasos, habas, bacalao y vino. Este año se han preparado un total de 4.000 salaíllas, que pueden quedarse cortas porque se espera una afluencia masiva; 1.150 kilos de habas frescas de la vega de Granada y todo ello regado con 30 arrobas de vino, que en realidad son 480 litros de vino mosto de la tierra, cinco arrobas más que el pasado año, porque el Ayuntamiento no quiere quedarse corto y sabe, a ciencia cierta, que la fiesta va a más cada año.
Además de estas viandas se ofrecerán 150 kilos de bacalao de alta calidad, que ayer era preparado para que esté cortado en trozos adecuados para su reparto y consumo.

Mejoras
Según el concejal de Cultura, Juan García Montero, este año se ha ampliado el espacio destinado a las barras de bebidas y se han incrementado en dos el número de servicios químicos, que pasan de cuatro a seis.
El Ayuntamiento es consciente de que cada año la subida al 'monte' se incrementa. «Los granadinos se apuntan a la celebración porque es muy agradable, pasar el día en el Sacromonte y se genera un magnífico ambiente de convivencia y hermandad». Ya sólo queda que el tiempo acompañe con la ausencia de lluvia.
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LOCAL
GRANADA               
....Sube la gente contenta a la fiesta del Patrono
El camino de la Abadía se convirtió ayer en un río humano para participar en la romería de San Cecilio
AYER el Paseo de los Tristes se vio obligado a modificar su adjetivo. Lo que allí había era mucha alegría: la que da un día festivo soleado y la de los ciudadanos celebrando su fiesta por antonomasia. Y había también dos riadas que fluían a contracorriente: la del agua, que llevaba el Darro hasta su encuentro con el Genil, y la humana, que llevaba gente hasta la Abadía de Sacromonte a su encuentro con el Patrono. ¿Se acuerdan de la canción de Víctor Manuel?: ...«Con los corderos al hombro, sube la gente contenta a la fiesta del Patrono». Pues aquí igual, aunque en este caso los corderos eran mochilas llenas de viandas y refrigerios para el camino.
A otra cosa que se podía comparar el evento era a una etapa clásica de montaña en una carrera ciclista. Conforme se subía al monte, la gente se iba desprendiendo de ropa y se pasaba del abrigo o el chaquetón a las mangas de camisa. A esas horas del día y con ese sol, toda la ropa sobraba. En la última cuesta, la del 'turmalet' sacromontano, sólo se veía a personas rebufando en busca de una caña de cerveza.
Hizo buen día. Sol a plomo. Mucha gente aprovecha San Cecilio para andar y ponerse en forma. Se pone las zapatillas y el chándal de los domingos, y hala, a andar. Si se hace en compañía de amigos, la cosa promete.

Riada humana
La riada humana permaneció toda la mañana. Imposible de calcular el número de personas. Miles. En las primeras horas fueron representantes de la tercera edad y familias con niños pequeños, para transmitirles la tradición, tal y como deseó el arzobispo. Después fue la juventud, desperezada de la juerga, la que hizo el camino. Así hasta dejar la explanada de la Abadía como aquel lema del Dúo Sacapuntas: Abarrotá. A pesar de que es una tradición en la que siempre se hace lo mismo, la gente no se aburre. A las once y media, los miembros del Consistorio, con ropa formal, nada que ver con la que se lleva en una romería, subieron a la Abadía. A su llegada, cohetes y banda de música tocando himnos. Mucho colorido: con el de las banderas, el de los maceros, palafreneros y demás integrantes de la parafernalia oficial.
El arzobispo, monseñor Francisco Javier Martínez (mitra alta, capa magna y báculo de la época, dice el protocolo) es el encargado de oficiar la misa. Música barroca de fondo. El arzobispo, en una bien documentada homilía, cita a un autor clásico para decir que nuestra civilización está en torno al Mediterráneo como las ranas a un charco. Habla de San Cecilio y de la presencia cristiana muy temprana en Ilíberis (Granada) gracias a él. Durante la consagración se abren las puertas para que se oiga el himno nacional que interpreta la Banda Municipal, apostada en la puerta. Esto de que suene el himno mientras se alza el cáliz a algunos les suena raro, pero todo sea por la tradición.

Las colas
Luego, al finalizar el oficio religioso, las colas se dividen en dos: la que forman los que van a trincar las habas, el bacalao y el vino del terreno y la que forman los que van a besar las reliquias del patrón. La primera es mucho más numerosa. A la comitiva oficial se le permite que sean los primeros en acceder a las cuevas para depositar un ramo de flores en el Horno de San Cecilio y en la capilla de la Virgen de las Cuevas. Allí, a la piedra que tocan aquellos que quieren seguir casados, le ha salido una competidora: otra piedra que pueden tocar los que quieren descasarse o cambiar de pareja. No es por nada pero la que está más sobada, creí percibir, es la segunda.
En fin. A las dos de la tarde, la Abadía y sus alrededores está convertidas en una colmena. La gente busca cualquier asiento para emprenderla con el bacalao y las jayuyas. Los chiringuitos están atestados. Tiene mucho éxito el que han montado los Misioneros Combionanos. Vender morcillas y chorizos para los niños huérfanos de sida de Kenia es su misión.
Las habas que reparten a los miembros del Consistorio se diferencian con los que se les reparte al pueblo llano en que aquellas llevan jamón. Siempre ha habido clases.
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Miles de granadinos celebran hoy la festividad de su patrón, San Cecilio, en el Sacromonte  1-2-03

Miles de granadinos participarán hoy en la tradicional romería al Sacromonte, que se celebra el primer domingo de febrero con motivo de la festividad de San Cecilio, patrón de la ciudad, y en la que habrá música, baile y productos típicos de la tierra gratuitos, entre ellos, más de 3.000 salaíllas y casi 1.000 kilogramos de habas.
 Europa Press 2/2/2003 8:37
 Según el programa municipal, a las 11.00 horas comenzarán los actos con la salida de los miembros de la Corporación Municipal desde la Plaza del Carmen hacia la Abadía del Sacromonte, donde se guardan las reliquias del patrón.
Los miembros del Ayuntamiento irán precedidos y anunciados por el Pertiguero de la ciudad que, vestido con sus ropas de damasco y terciopelo negro del siglo XVI, estará seguido de los cuatro porteros de la ciudad.
Una vez llegue la comitiva a la Abadía sacramontana se harán estallar palmas de cohetes y, poco antes de las 12.00 horas, la Banda Municipal de Música interpretará los himnos de Granada, Andalucía y España ante la puerta del templo, que estará engalanado con las respectivas banderas.
A las 12.00 horas, se oficiará la tradicional misa en honor de San Cecilio en el interior de la Abadía, y a su término la Corporación Municipal visitará las Santas Cuevas, donde se depositarán ramos de flores en honor del patrón, así como en la capilla de la Virgen. Posteriormente, visitarán la sala Capitular y el Claustro superior de la Abadía.
Se prevé que la fiesta popular comience pasadas las 14.00 horas en la explanada de la Abadía, donde habrá actuaciones de la Banda Municipal de música y del grupo de Bailes Regionales, mientras que los asistentes podrán beber vino mosto y comer salaíllas, habas y bacalao, así como visitar alguna de las zambras que abrirán al público gratis.


03 de Septiembre
San Gregorio Magno, Beatos Juan Pak, María Pak, Bárbara Kouen, Bárbara Ni, María Ni e Inés Kim
                                                                              La regla del Papa
San Gregorio Magno, Papa y doctor de la Iglesia (540-604)
Nació en Roma el año 540, de noble familia.  En el monte Celio estaba el palacio familiar.  Allí recibió Gregorio la primera educación, hondamente cristiana, de parte de sus padres, Gordiano y Silvia, quienes junto con sus tías Társila y Emiliana se encuentran también en el catálogo de los santos. Nació en un momento límite, cuando la caída de Roma se acentuaba y empezaba una nueva época.  Es el último de los grandes Padres de Occidente y el primer hombre medieval.  Sus obras serían el primer alimento espiritual de la Edad Media, hasta San Bernardo, Sto. Tomás y Sta. Teresa de Jesús.
Estudió derecho y más tarde fue nombrado prefecto de la ciudad.  Italia había sido arrasada por las invasiones de los lombardos.  Roma estaba en ruinas.  En su tiempo desaparecen los cónsules, cuando Gregorio será llamado Cónsul de
Dios.
Nutría su inteligencia con los escritos de los grandes doctores de la Iglesia occidental: San Agustín, San Ambrosio y San Jerónimo.  El mismo llegaría a ser el cuarto representante más notable de la teología de aquella época. En su propia casa del monte Celio, fundó un convento en honor de San Andrés, al estilo de la vida de San Benito y se sometió a la comunidad como sencillo fraile. Estudió intensamente la Sagrada Escritura y la vida de los monjes de Occidente. Se distinguió por su austeridad de vida y por la intensidad de su oración. Por eso es llamado doctor de la compunción y de la contemplación, pues fue modelo acabado tanto en ascética como en mística.
A la muerte del Papa, el clero y el pueblo lo eligieron sumo Pontífice, siendo el primer Papa monje, estilo que introdujo en la espiritualidad y liturgia de su Pontificado.  Publicó la "REGLA PASTORAL", que fue el código de los obispos durante la Edad Media.  Renovó el culto y la Liturgia con el famoso "SACRAMENTARIO".  La Santa Misa se enriqueció con cantos, himnos y antífonas, siendo la reforma más famosa la del canto, llamado por ello gregoriano. Publicó el "ANTIFONARIO" y formó una gran Schola Cantorum.  Le dio mucha importancia a la homilía diaria sobre el evangelio.
Brilló como un gran Papa misionero, pues logró llevar la fe a Inglaterra, al enviar al abad Agustín de Canterbury con 40 frailes benedictinos, a la isla, todavía pagana y quienes posteriormente convirtieron a Holanda y a Alemania y formaron la esencia de la cultura cristiana europea.
Se conservan más de 800 cartas y varios importantes libros pastorales de San Gregorio, quien se manifestó grande, no sólo en sus actividades, sino también en el sufrimiento continuo de una artritis, que sobrellevó durante largos años con suma paciencia.  Junto con San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo, es uno de los cuatro padres de occidente.  Murió el 12 de marzo del año 604.

Juan Pablo II: «No se puede construir el porvenir prescindiendo del pasado»
Recuerda las intuiciones de su predecesor San Gregorio Magno
CIUDAD DEL VATICANO, 27 octubre 2003 (ZENIT.org).- Juan Pablo II ha querido resaltar la actualidad de la enseñanza de su predecesor San Gregorio Magno (540-604), un «atento investigador de la verdad» que «intuyó que el patrimonio de la antigüedad clásica, además del cristiano, constituía una preciosa base para todo desarrollo científico y humano sucesivo».
Se trata de una intuición «que conserva también hoy todo su valor en vista del futuro de la humanidad y sobre todo de Europa», constató en un mensaje –fechado el 22 de octubre-- a monseñor Walter Brandmüller, presidente del Pontificio Comité de Ciencias Históricas, con motivo del XIV centenario de la muerte del Papa San Gregorio Magno.
«No se puede construir el porvenir prescindiendo del pasado. He aquí por qué en diversas ocasiones he exhortado a las autoridades competentes a valorar plenamente las ricas “raíces” clásicas y cristianas de la civilización europea, para transmitir la linfa a las nuevas generaciones», reconoció el Santo Padre.
Tanto el Pontificio Comité de Ciencias Históricas como la Academia Nacional «dei Lincei», con ocasión del centenario del fallecimiento de San Gregorio Magno, recuerdan en estos días la figura de esta «eminente figura del sucesor de Pedro», describe Juan Pablo II.
Su empeño por sacar a la luz la primacía de la persona humana --«considerada no sólo en su dimensión física, psicológica y social, sino también en la constante referencia a su destino eterno»-- fue otra característica significativa de San Gregorio Magno. Ésta es una verdad «a la que el mundo de hoy debe prestar más atención si quiere construir un mundo más respetuoso de las múltiples exigencias de todo ser humano», observó Juan Pablo II.
Aún «profundamente enraizado» en Roma, en su pueblo y en sus tradiciones, «motivado por un ejemplar celo por la difusión del Evangelio» San Gregorio «promovió una intensa actividad misionera», añadió el Santo Padre.
De hecho, además de cultivar «el ansia misionera inherente a su ministerio –subrayó--, contribuyó decisivamente a una armoniosa integración de los distintos pueblos de la cristiandad occidental».
«Para construir un porvenir sereno y solidario, convendrá mirar a este auténtico discípulo de Cristo y seguir su enseñanza, proponiendo de nuevo con valor al mundo de hoy el mensaje salvífico del Evangelio», exhortó el Santo Padre.
Y es que sólo en Cristo «el hombre de toda época puede encontrar el secreto de la plena realización de sus aspiraciones esenciales», concluyó.
Cuarto y último de los doctores de la Iglesia Latina, San Gregorio Magno defendió el primado del Papa y trabajó por la reforma del clero y la vida monástica, además de combatir la herejía nestoriana y realizar aportaciones clave a la cristología.
ZS03102705
                                                                           Mayoría aplastante¡¡

Inauguran mezquita en España financiada por países que persiguen a cristianos
MADRID, 20 Jul. 03 (ACI).- Con al apoyo financiero de algunos países musulmanes, que persiguen al cristianismo en sus territorios, esta semana se inauguró la gran mezquita del Albaicín, en medio de controversias en torno a la reciprocidad de la libertad religiosa en España y los países musulmanes.
Según el periodista Pedro Canales, “el centro religioso musulmán ha sido objeto durante los 22 años que ha demorado su construcción, de numerosos debates y polémicas. Su apertura es una señal inequívoca de la tolerancia cristiana de España, que no tiene equivalente en el mundo islámico”.
                    Mezquitaalbaicin-Elvira? Interior mezquita Placa árabe mezquita
Canales sostiene que “el proyecto de la mezquita del Albaicín fue pilotado por el movimiento islámico 'Al Murabitun', un grupo fundamentalista de oscuras intenciones organizado por un jeque escocés de nombre Ian Dallas y de adopción Abdelkader El Murabit e integrado por un grupo de españoles conversos algunos de los cuales se dejaron ver en Chiapas intentando 'islamizar' a los indios rebeldes contra el poder central mexicano”.
“Aun así, –continuó– las autoridades españolas haciendo gala de una permisividad sin parangón permitieron a la Comunidad Islámica en España 'Al Murabitun' finalizar el proyecto con los fondos provenientes de Marruecos, Malasia, Libia y sobre todo el emirato de Sharja, uno de los integrantes en la federación de los Emiratos Árabes Unidos (EAU)”.
Refiriéndose a la nula reciprocidad sobre la tolerancia religiosa entre España y los mencionados países musulmanes, Canales explicó que “en ninguno de los países que han aportado los cuatro millones de euros que ha costado el proyecto existe esta misma tolerancia. En Marruecos, como en los Emiratos, un converso al cristianismo puede ser condenado a muerte. El Islam no permite a sus fieles abrazar otras religiones”.
Por ejemplo, “hace años en la ciudad marroquí de Nador fueron sentenciados a muerte un grupo de marroquíes bahais, que sólo pretendían lograr un sincretismo entre cristianismo e Islam”, agregó.
Asimismo, el analista afirmó que “la susodicha tolerancia de la que hacen gala las autoridades marroquíes es sólo de culto para los extranjeros residentes, americanos, ingleses, españoles o franceses, pero en absoluto es algo que pudiéramos llamar libertad religiosa”.
“En los países musulmanes las comunidades cristianas, a menudo órdenes religiosas, curas, hermanos y monjas, son bien recibidas para ocuparse de leprosos, enfermos de SIDA, pobres, desahuciados o bebés abandonados, pero incurrirán en las penas máximas del Código Penal si se les ocurre hacer proselitismo”, resaltó.
Más adelante, refiriéndose al proceso del proyecto de la mezquita, Canales indicó que “a principios de los años 80, 'Al Murabitun' compró un solar en lo alto del Albaicín, frente a la Alambra”, con el objetivo de construir una mezquita más alta que la iglesia que conmemoraba la toma de Granada por los Reyes Católicos y la derrota del reino nazarí, que simbolizara una “reconquista espiritual de Al Andalus”.
Ante ello, veinte años después de iniciarse el proyecto, las autoridades españolas, mostrando una madurez en el entendimiento de la libertad religiosa, aceptaron la mezquita, aunque sin aceptar que la mezquita sea más alta que el campanario de San Nicolás.
Luego, el movimiento “Al Murabitun”, establecido en Granada, pidió ayuda al rey Hassan II de Marruecos y a los Emiratos Árabes; teniendo como respuesta un discreto sostén.
Además, Canales afirmó que “a mediados de los 90, cuando la crisis financiera para la construcción de la gran mezquita del Albaicín era más aguda”, varias comunidades junto con asociaciones de estudiantes musulmanes y algunos movimientos del Islam político presentes entre los universitarios “aceptaron sumarse al movimiento de 'Al Murabitun' siempre que la gestión de la futura mezquita fuese colectiva”.
Finalmente, el analista español explicó que “el movimiento del jeque escocés quería acaparar el proyecto, pero al final tuvo que aceptar la colaboración de los otros grupos, lo que permitió convencer al sultán de Saryaj, Ben Mohamed Al Qasimi, para que diera los tres millones de dólares que se necesitaban para finalizar el proyecto”, con la condición de formar una Fundación Mezquita de Granada que presidiera el converso Malik Abderramán Ruiz.                                                          

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Centenario Dalí 1904-2004 -elaboración surrealista SEMANA DE HUMOR ABSURDO.
La leyenda del beso en la nalga o la conquista de Granada I

Si empezamos con tonterías, terminamos y en paz. Pero como no queremos terminar, ya que somos como la UCD, vamos a seguir otros veinte años con la misma leyenda.
Ab El Hasan, de CC.OO., hallándose un día en la mezquita de Córdoba (1) sumido en problemas sobrenaturales, quedóse dormido sobre la aljofifa. El rey moro, empuñando un algorí de Almodóvar, se acercó a él, como aproximándose. Y dijole:
-Es la hora nona, esa hora en que los mezquíes cubren su cuerpo con sarmiento, impregnado en bahorí. Sube al monte y dile al Ben Zoato que no taña más campanas ni queme más saumerios. De lo contrarío, Granada será dominada con el seis doble.
A lo que el contertulio almoraví contestó sin bajarse los pantalones:
- oh, señor. Soy hijo del Cebedeo, primo hermano de Camuñas Iscariote, sobrino de don Zanguán y nieto de Somosaguas.
Al oír estas palabras, la reina Isabel, que se estaba bañando por primera vez en la vida, le arrojó una corteza de la su roña a la testa, dejándolo tan mal herido que a los pocos lustros murió de una infección intestinal en el cráneo. Granada se rinde y nosotros también. Nos vamos a acostar un rato con unas personas de distinto sexo.
Ya nos hemos levantado.
Han pasado quinientos años centígrados. ¡Qué sueño tan reparador! Lo primero que hacemos al abrir los ojos es preguntar por los Reyes Católicos. La mucama de ojos pares, contesta socarrona:
-The Catolicis kings are in the church.
-¿Y los moros?
-They are in the war.
-¿Y tu padre?
-Bien. Está bien. Ahora se dedica a la doma del percebe.
-Entonces, ¿tu madre?
-A ésa no hay quien la dome. Hasta que no se case...
-Entonces tú eres una hija de...
-Sí, mis nobles señores. Soy hija única. Y mis hermanos también.
-Luego confiesas que tienes hermanos.
-No, no confieso, porque soy mora.
-Luego confiesas que eres mora. 
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         Una nueva hipótesis
sostiene que el fin de los Libros Plúmbeos
                         fué unir las culturas árabe y cristiana

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Los Libros Plúmbeos, 21 volúmenes de plomo en los que los moriscos plasmaron una doctrina que mezclaba el cristianismo y el islam, fueron escritos "para unir culturas y fomentar la convivencia entre árabes y cristianos", según la nueva teoría defendida por el catedrático marroquí Muhammad Abdellouahed.
Hasta ahora una de las hipótesis más extendida apuntaba a que con la doctrina expresada en dichos libros los moriscos pretendían evitar su expulsión de España una vez finalizada la reconquista por parte de los Reyes Católicos, aunque, según dijo a Efe Abdellouahed, la clave para descifrar su intencionalidad está en un examen directo que permita determinar la fecha en la que fueron escritos.
Confeccionados con 233 planchas de plomo sobre las que están grabados los textos en árabe con caracteres salomónicos, fueron hallados al pie del Sacromonte granadino en 1595 y,según Abdellouahed, llevados a la iglesia de Granada para su traducción, aunque los originales se remitieron a Roma una vez descifrados, donde "se aceptaban totalmente los contenidos relacionados con el inicio del cristianismo".
El problema, precisó Abdellouahed, estriba en que en 1682 "el Papa Inoncencio XI consideró que los escritos estaban insertados en el cristianismo, pero mezclado con creencias islámicas, por lo que fueron confiscados sus originales junto con algunas traducciones, hasta el año 2000, fecha de devolución de los libros a la Abadía del Sacromonte".
A partir de entonces se elaboraron muchas hipótesis sobre el significado real de los escritos, ya que mientras unos mantenían que el contenido iba enfocado a que en Granada hubo indicios de primeros cristianos que escribieron los libros en el siglo I, otros señalaban que fueron moriscos que, temiendo por su represión, crearon una mezcla de religiones para evitar ser expulsados.
Después de estudiar borradores de las traducciones hechas por el morisco Ahmed ben Qasim, "un traductor del siglo XVI que no fué tenido en cuenta porque sus teorías no eran muy populares para los cristianos", Abdellouahed señaló que su hipótesis defiende que el significado de los libros "va enfocado hacia una intención de los árabes para unir las dos culturas pacíficamente y promover la convivencia entre las dos religiones de la época".
De todas maneras, Abdellouahed explicó que, si se pudiesen analizar físicamente los Libros Plúmbeos para establecer el siglo de su procedencia, "se podría resolver el misterio, ya que sabiendo la época en la que fueron escritos, se podrían eliminar muchas hipótesis e indagar en las más probables, pero el problema -añadió- es que de momento los originales no se pueden analizar".
Por Gd
                                                                    .....................................

Revista-artículo histórico Número 247  //  17 de Marzo de 2004  //  26 Muharram 1425
   AL- ÁNDALUS
                            Romería de S. Cecilio (Granada):
         ¿Un caso de sincretismo islamocristiano?

                                        Por Ramón Mantilla Manzanares
                                        http://www.alyamiah.com/cema/
                                       Centro de Estudios Moriscos de Andalucía
 
La ciudad de Granada celebra cada año, a principio de febrero, la fiesta de su patrón, san Cecilio, y por ello acude en romería hasta la abadía del Sacromonte. La fiesta litúrgica es el 1 de febrero, pero la romería se trasladó al domingo más próximo al día 1, por la creación de nuevas fiestas (día de la Constitución, día de Andalucía). El motivo de esta fiesta es el cumplimiento del artículo voto que hizo el ayuntamiento de Granada, en 1599, con motivo de la peste que diezmó a la población en tal año.

La romería discurre en torno a la abadía y las santas cuevas. Rodeada de excepcionales vistas y paisajes, ofrece un marco envidiable para pasar una jornada de campo en las alturas del Sacromonte. Esta fiesta tiene dos momentos diferentes: el acto oficial ceremonial y los actos festivos populares. El primero constituye un ritual religioso institucional, en el que la ciudad representada por el ayuntamiento, como parte celebrante, al que acompañan las demás instituciones civiles y militares de la misma, junto con la abadía del Sacromonte, como concelebrante, cumple el voto antes aludido a san Cecilio: Recepción solemne de las autoridades, misa, ofrendas y visita a las cuevas son algunos de los momentos de la celebración oficial.

Observando el ceremonial y los símbolos (escudos, banderas, séquito histórico, ofrendas, lemas, instituciones presentes, himnos, etc.) se puede decir que se trata de una fiesta comunal de claro matiz legitimador, con fondo histórico. El 1 de febrero celebra el reconocimiento de la fe cristiana, cuyas raíces se remontan en la ciudad a los tiempos de los primeros discípulos de Jesús: Granada se reafirma como heredera y continuadora de una tradición castellana y cristiana. Se podría hacer una lectura simbólica de este paralelismo: San Cecilio libra de la peste, como el poder político libra del enemigo, que actualizado en la fiesta de hoy quiere decir, reafirmación de las instituciones, sancionadas por la bendición del patrono y reconocimiento de éstas de las creencias y tradiciones de la ciudad.

Un gran número de asistentes a la romería permanece ajeno al acto oficial por muy diversos motivos (capacidad del templo, distancia entre el santuario y la explanada, motivos personales...). El centro de los actos festivos populares lo forma el reparto de salaíllas o tortas jayuyas, habas, bacalao, tortilla del Sacromonte y vino, que el ayuntamiento ofrece a todos los asistentes, y bailes y música locales y regionales organizados también por el mismo. Muchos grupos, preferentemente de jóvenes y familiares se reparten por el monte y hacen su comida de campo. Productos típicos de esta fecha, además de los ya nombrados, están el jamón con habas, las cuajadas de carnaval y las glorias del convento de Zafra.

Se encuentra una creencia popular que le atribuye a unas piedras que hay en las Santas Cuevas ciertos poderes para casarse y descasarse, y las chicas se acercan a ellas buscando alivio a sus inquietudes, como talismán del amor que cambia un beso por felicidad, según cuenta la tradición.

En los orígenes de esta fiesta, como en los de la abadía, hay unos hallazgos de trascendental importancia: la aparición de las cenizas de san Cecilio y de los libros plúmbeos , como documento y prueba de un hecho originario.

La aparición de las reliquias y de estos libros, escritos sobre planchas de plomo, se suceden en Granada a finales del siglo XVI, entre 1588 y 1600, dando origen al fenómeno sacromontano y base a la romería de San Cecilio. Estos hallazgos extraordinarios podrían considerarse un caso de estrategia de supervivencia y adaptación, que moriscos granadinos, algunos de ellos influyentes, conciben ante el rechazo en el contacto cultural con el nuevo régimen cristiano. Esta estrategia no consigue totalmente sus objetivos, pero sin embargo es manipulada por la cultura dominante para los suyos propios. De esta manera, frente a una alternativa cultural tolerante y universalista, nacida en la dependencia y la resistencia, como la que se desprende de la potencialidad de dichas reliquias y escritos en plomo, se opone un proyecto cultural basado en la unidad política e ideológica y en la pureza de raza.

Es decir, ante la confluencia entre el Islam y el Cristianismo, que se da en tales hallazgos, la Corona de España y la jerarquía de la Iglesia católica, en mayor parte esta última por medio del tribunal de la Inquisición, terminan «secuestrando» los documentos (pergamino, planchas y libros plúmbeos) y reconociendo la autenticidad de las reliquias, como prueba de otro discurso cultural diferente al que servían originalmente de soporte.

Así ha llegado hoy a nosotros la significación de la romería y de la tradición que se teje tras ella.

La peste que sufrió Andalucía el año 1598 y el voto, que en agradecimiento por librar a Granada de ella, hizo su ayuntamiento a san Cecilio, de subir al Sacromonte cada año en febrero son sólo ocasiones para institucionalizar una piadosa costumbre popular, originada con la aparición de las primeras reliquias y, más tarde, de los libros plúmbeos en las cuevas del monte Valparaíso. Los granadinos subían en multitudinarias peregrinaciones a las santas cuevas a honrar a san Cecilio, hecho que aprovecha el ayuntamiento para organizar una fiesta de toda la ciudad con la corporación municipal a la cabeza.

Sin duda era una excepcional ocasión para producir un símbolo de tal fenómeno, en una ciudad compuesta por habitantes de razas y creencias diversas. El símbolo estaba servido con un san Cecilio de raza árabe: Granada en el Sacromonte daba por cerrada una etapa de transición de ciudad mora a la ciudad cristiana, pero asumiendo su tradición morisca. Este proyecto contó con el apoyo de numerosos granadinos de la época. Luego se sucedió la polémica hasta el año 1682, en que una bula pontificia decretó su condena contra este sincretismo de doctrinas musulmanas y cristianas, un credo común que resultaba igualmente inaceptable para los seguidores de ambas religiones, incluyendo en él las doctrinas islámicas que menos pudieran chocar a los cristianos y viceversa.

Simbólicamente, tras el proceso, pierde fuerza expresiva el supuesto origen árabe de san Cecilio. De todos modos, en 1682, ya hacía bastantes años de la expulsión de todos los moriscos de España (1609-1613) y aquella estrategia de supervivencia que concibieron moriscos, y tal vez no moriscos, para secundar la pacificación y la concordia entre unos y otros, servía ahora para exaltar a Granada en santidad y antigüedad hasta el día de hoy.

En la actualidad, la romería de san Cecilio parece gozar de buena salud por el número considerable de romeros y curiosos que acuden a ella. No faltan voces cualificadas que ponen en cuestión el carácter tradicional y popular de esta fiesta, excesivamente oficializada en su ritual. Sin embargo, opino que esto fue así desde sus orígenes y, posteriormente, desde que la tradición reinterpretó el hallazgo mostrando la prueba, las reliquias, y olvidando el documento, los libros, y con ellos bastantes posibilidades de entender el fenómeno sacromontano. Un acercamiento más universalista a esos orígenes permitiría abrir la romería a nuevas vías de significación y expresión, como fiesta de encuentro y tolerancia en una ciudad como Granada, en la que convivieron religiones y pensamientos diferentes durante siglos.

Bibliografía

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1968 Historia crítica de los falsos cronicones , Madrid.

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1974 Los libros plúmbeos y la fundación de la insigne iglesia colegial del Sacromonte . Granada, Universidad / Colegio Mayor San Jerónimo.

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Cañizares reclama una palabra de los obispos sobre la unidad de España
EL CORREO/MADRID
El arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, instó a la Conferencia Episcopal a elaborar una reflexión sobre la unidad de España, que podría traducirse en un documento de los obispos sobre este tema en una próxima asamblea plenaria. Para Cañizares, que se autodefinió como «un defensor de la unidad de España», éste es «un problema no sólo político, sino también moral muy importante, que también nos compete a los obispos».
El prelado hizo estas manifestaciones en el transcurso de un coloquio posterior a su intervención en el Club Siglo XXI, que fué presentada por el ministro del Interior, Ángel Acebes, y a la que también acudieron los ministros de Trabajo y Justicia, Eduardo Zaplana y José María Michavila, así como el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono.
Preguntado acerca de la actitud de algunos miembros de la Iglesia vasca respecto al terrorismo, el Primado aseguró que «ETA pudo crecer gracias al apoyo de algunos eclesiásticos», varios de los cuales continúan «justificando de algún modo la violencia», pero añadió que «en la causa de ETA han concurrido muchos factores que no pueden reducirse a culpabilizar a un solo grupo concreto».  
Un escritor español
- Joaquín Navasal y de Mendiri - contemporáneo es el que hace esta síntesis histórica de este importantísimo acontecimiento: "Los apóstoles Santiago el Mayor y san Pablo y los siete discípulos Torcuato, Ctesifonte, Segundo, Indalecio, Cecilio, Hesichio y Eufrasio, predican en España la doctrina de Cristo. Y el pueblo español, el pueblo predestinado, recibe de ellos el principio sublime de su fe católica que constituirá para siempre la esencia inmortal de su nacionalidad. Y con elocuentísimas frases añade: "A partir de este momento, los elementos básicos de la nacionalidad española hállanse reunidos: lengua, cultura y religión..".                    
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